Es posible que dentro de unos años, las nuevas generaciones nos miren con una cara rara cuando explicamos que hasta el 2020. La gente iba cada día a la misma hora a un lugar concreto, “la oficina”, a trabajar. Seguramente se cuestionarán porque la gente no podía trabajar y conciliar su horario con su familia. Porque si las necesidades de una persona varían en el tiempo, el trabajo no podía amoldarse. Porque la gente perdía una hora al ir y una al volver a esta famosa “oficina”. Porque la gente iba a trabajar a un sitio concreto no adaptado a él si podía hacerlo desde casa… porque cada día si en realidad había días que no tenía necesidad de reunirse con nadie. Porque si acabaremos compartiendo hasta y todo el coche, no compartían espacios donde realizar el trabajo de oficina.

Un espacio de trabajo flexible es un compromiso entre todos para satisfacer las necesidades tanto del empleado como de la empresa

  • Es la forma de adaptarnos a esta época de cambios constantes, sobre todo en el cómo y cuándo trabajamos.
  • Es entender que el bienestar de todos los implicados en el mundo laboral es clave para el buen funcionamiento.
  • Es conseguir que los costes de la empresa sean controlados y escalables y flexibles. Es ir al ritmo que nos pide la sociedad.
  • Es definitiva que la felicidad tenga el valor que se merece.

La tecnología y los espacios para conseguir esa flexibilidad ya los tenemos; ahora debemos aprender a beneficiarnos de las nuevas oportunidades que nos proporciona

Se necesitará trabajar desde la confianza, crear una cultura colaborativa on/offline, organizarse de forma creativa, estar en las últimas tendencias del trabajo, fomentar la conciliación de la vida laboral y personal, etc. Esta estrategia de trabajo flexible permitirá aumentar la productividad y la integración familiar, fomentando la motivación y consiguiendo así a las empresas retener el talento. Una estrategia de trabajo flexible, no sólo permitirá a las empresas circular por un mundo empresarial marcado por las dudas con mayor confianza, sino que permitirá atraer y retener el mejor talento.

Ahora es importante flexibilizar tanto la estructura física (espacios de trabajo, herramientas) como horarios y gestión.

Los coworkings de baja capacidad, en esta nueva situación, aportamos lo que se necesita:

  • Seguridad y tranquilidad sanitaria aforo controlado
  • Unos entornos próximos a la vivienda del trabajador.
  • Espacios de trabajo agradables en los que compartir el día a día.
  • Espacios para las reuniones físicas o virtuales que se necesitan.
  • Despachos que pueden funcionar como delegación, de la empresa madre.
  • Servicio de secretaria y gestión de paquetería para salvaguardar la intimidad de las casas particulares.
  • Entornos de trabajo que mejoran la concentración y productividad respecto al espacio doméstico.
  • Una comunidad para impedir el aislacionismo del trabajador.

Es por eso que en Happy Works le recomendamos tanto a la empresa que busca un puesto para su trabajador como al trabajador que quiere salir de casa, que venga a tomar un café y encontramos juntos la mejor manera de colaborar.